¿Cómo se produce las contracturas musculares?

Una contractura muscular se produce con la contracción del músculo o bien con la contractura de alguna de sus fibras, ocasionando que el músculo esté en tensión constante. Las contracturas pueden producir dolor, rigidez muscular y articular, debilidad muscular, además de limitar nuestra movilidad.

Causas

Algunas de sus causas más comunes de las contracturas musculares son:

Diagnóstico

La ubicación exacta del grupo muscular implicado en el origen del dolor, es muy importante. Para obtener un diagnóstico diligente realizaremos una historia clínica y una exhaustiva exploración, además de solicitar pruebas diagnósticas complementarias.

Inicialmente  en la clínica del dolor, abordamos las contracturas de forma conservadora con analgésicos y fisioterapia. Cuando no responden al tratamiento conservador, optamos por otros tratamientos como la infiltración ecoguiada con toxina botulínica.

Tipos de contracturas

Las clases de contracturas van ligadas a cómo se producen. Podemos distinguir cinco tipos:

  1. Adherencia: Se produce a consecuencia de una falta de movimiento.
  2. Adherencia del tejido cicatrizal Se produce también por la falta de movimiento, sin embargo en este tipo en concreto, se forma una cicatriz que te limita la movilidad.
  3. Contractura mioestática: Se produce a causa de movimiento brusco, produciendo un dolor instantáneo y muy fácil de curar.
  4. Contractura irreversible: Esta clase de contractura se produce cuando los tejidos del músculo, blandos y conjuntivos, se reemplazan por el óseo.
  5. Contractura pseudomioestática: Esta contractura la causa el sistema nervioso central.

Infiltraciones guiadas ecográficamente

En la medicina del dolor y su tratamiento, disponemos de múltiples técnicas intervencionistas, y la más extendida es la guiada ecográficamente. Un sistema que visualiza los tejidos, sin emitir radiaciones y que nos permite ubicar el punto exacto de la lesión, para tratarla de la forma más específica y segura al no dañar otras estructuras.

¿Cómo puede ayudarnos el tratamiento con *toxina botulínica tipo A?

Las infiltraciones permiten que el medicamento vaya directo al tejido que se quiere tratar, con un resultado más rápido y duradero, evitando los efectos secundarios sistémicos de los medicamentos que se administran por vía oral o intramuscular.

Las contracturas musculares pueden llegar a cronificarse y producir además de dolor, endurecimiento y acortamiento muscular, que puede confundirse con el dolor de un nervio o bien de un hueso. Como efecto secundario dicho músculo o grupo muscular, puede reducirse o incluso puede llegar a perder su función.

Un adelanto importante en la medicina del dolor, ha sido usar una toxina de una bacteria (Clostridium botulinum) sintetizada artificialmente, para aprovechar sus efectos naturales, un bloqueo reversible de la fibra muscular, que como consecuencia directa relaja los músculos contracturados. Eso se logra al impedir la liberación de acetilcolina de las terminales nerviosas de la placa motora.

El tratamiento con toxina botulínica, es de gran eficacia y sus efectos pueden durar varios meses. Este tratamiento se puede repetir de forma periódica, si fuera necesario.

*La toxina botulínica tipo A (bótox®) es una alternativa reconocida como tratamiento terapéutico. Es una neurotoxina producida por el Clostridium botulinum, cuyo mecanismo de acción consiste en el bloqueo selectivo.

Ceditrane Medical Group

Clínica del Dolor

Unidad especializada en Anestesiología y Reanimación

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